domingo, 7 de agosto de 2011

"Hiroshima Mon Amour" de Marguerite Duras.

Todo empezó el 5 de julio, una tarde de gozo, una tarde de verano... Fue una tarde de descubrimiento especial, el de ver el foto-montaje "La Jetée" (Chris Marker, 1962). Serie de instantáneas hechas un filme, una historia de partículas de amor, guerra, existencia y memoria.  Luego, una serie de conversaciones y digresiones me llevó a conocer Marguerite Duras. Su "escribir". Y luego... Leí... 

"Hiroshima mon amour". 


"Hiroshima mon amour" es un texto que derrumba los cimientos del concepto del amor. Un guión que destroza la dualidad entre el bien y el mal. Yace muy por encima de las conjeturas de humanidad para categorizar el mundo. Presenta un estudio escalofriante del horror de guerra, del poder aniquilador de las heridas. Es un guión confeccionado de amor imposible, sufrimiento y placer inalcanzable. Marguerite Duras corta la realidad de la guerra con el cuchillo de sus frases, las echa desgarradas para la bestia de su escritura, para que esta las devore con su indescriptible talento. Así nace una historia única explicada por el silencio de las miradas fugaces, empapadas de sudor de cuerpos entrelazados en un abrazo pasional, gritada entre el sofoco de memorias dolorosas. 

El horror que baila tango con el Amor. Pasión que canta sonatas nocturnas para la maldita memoria. Paz que nunca llega. Nevers. Hiroshima. Locura. La impotencia de no poder olvidar.   Este es un rosario más amargo y negruzco que se puede anillar de piezas de dolor y amor. Marguerite Duras lo consiguió.

ELLA: "De la misma manera que existe esta ilusión en el amor, esta ilusión de ser capaz de no olvidar nunca, también yo he tenido la ilusión ante Hiroshima de que jamás olvidaría. Igual que en el amor". 


He salido de la lectura trastornada pero fortalecida. El guión ha dormido conmigo, ha llegado a ser parte de mí. De vez en cuando vuelvo a acariciar sus dialogos. Recuerdo que dijo Ella de locura, medito lo que sería estar hecha a la medida del cuerpo de alguien. Amo y nunca olvido. Más quisiera. 

EL: "Eres como mil mujeres a la vez..."

martes, 2 de agosto de 2011

Fetichismos literarios 2: La segunda vida de un libro.

Analógico o digital. Dilema de hoy, seguirá siendo un dilema mañana. Yo aplico la actitud: ¿Y por qué no ambos? Me gusto auto-describirme como un abalorio de equilibro, me balanceo entre los dos mundos, en el mismo bolso llevo Yashica de los 60' y un Kindle rebosante de lecturas (no es para presumir, ambas adquisiciones han sido gangas de 2ª mano). Soy hoy que estira manos al futuro sin olvidar que arrastra un largo pasado. Soy polivaliente. Pero ante todo...  soy una fetichista y librofila irreprimible. Celebro el libro tanto por su texto como por su aspecto físico. Acaricio el lomo y aprecio la tipografía, la rugosidad de las páginas, no sería capaz de desprenderme, decir adiós a un libro. A menos que...

Hoy os hablaré o más bien mostraré el curioso destino que el mundo creativo les brinda a algunos libros usados. Una vez acabada la lectura, ¿qué pasa con los libros? ¿Se van al cementerio de libros olvidados? Seguramente -  muchos sí. Los afortunados, sin embargo, pueden gozar de una segunda vida. Pueden servir a los lectores otros tantos años participando en la elevación de mundos formidables... igual de ricos y expresivos que el universo de lectura. Hoy hablaré de los libros que se van al mundo de "librarte"... 
Hablaré de libros y sus reencarnaciones. 

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Empezaré por el más famoso de los artistas literarios, Mike Stilkey. Es un pintor/escultor  utiliza lomos de libros como sus lienzos: resultado - unas pinturas rocambolescas e instalaciones grandiosas que cuentan historias del otro mundo, figuras encorvadas hacia una dimensión fantasmagórica, gatos curiosos de ojos omni-mirada. 

Mike Stilkey at work. 



Os invito a pasar por esta página que recoge una instalación de Mike llamada: "Words fail me", (Palabras me defraudan). Aquí enlace.
La entrevista con Mike Stilkey que salió en New Yorker.
Y ya para acabar, la página web del artista: MIKE STILKEY Hay todo, hasta vídeos, su taller - TODO.
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La siguiente artista, Su Blackwell es muy conocida por sus esculturas (las llamaría: recorturas) de libros. Lo suyo es algo maravilloso, muy vintage y altamente femenino. Si visitáis su página web, os hechizará con un trabajo filigrana de lo más inspirador, recién asomado al mundo de fantasía. Pasaréis un momento especial, con su obra muy folclore.. presentada casi siempre en cajas de madera. Su labora también en el ámbito de instalaciones y obras comerciales. La autora admite que le gusta  recrear los mundos de su niñez, el asombroso descubrimiento del universo que le acompañaban -  de ahí sus personajes casi siempre son niñas en la edad juvenil, criaturas inocentes, frágiles sumergidos en los entornos bosquecinos, encantados.
La página de Su Blackwell: El mundo mágico de Su.





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Una mención especial se merece Jen Khoshbin y sus "manipulaciones" que me han llamado mucho. La adoro. Son mis librartes favoritas, justo después de las magníficas ilustraciones de Mike Stilkey. La razón - creo que mi fascinación por el trabajo de Jen se debe a un enfoque lleno de originalidad y con su punto travieso.Os recomiendo mirar sus ilustraciones que a través de una interferencia creativa mínima consiguen transmitir lo eterno, lo misterioso y lo universal de los libros. Ojo con sus agujeros";)




La página web de Jen Khoshbin: muy recomendable
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Ha llegado el momento para los libro-autopsias de Brian Dettmer. Esto ya es un trabajo más grave, mucho más esforzado y tiene un curro tremendo detrás. Brian se dedica a "reciclar" diccionarios, enciclopedias y atlases por norma habitual aunque también a veces toma como base libros de bolsillo. Luego coge uno de sus instrumentos y empieza a modelar, cortar, pegar, aplicar su magia y talento... El resultado es irrepetible - podéis ver su obra completa en sets - el flickr de Brian Dettmer. Os dejo un par de curiosidades:

Saturation Will Result (Detail)

Fate Far Fast Fall Final

Kingdom

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Para finalizar, más imágenes ... esculturas hechas de libros del set "¿En qué nos hemos convertido?" de Nicholas Galanin. Unas esculturas inspiradores, metafísicas. Juzgad vosotros mismos:

What Have We Become? Vol. 5

What Have We Become? Vol. 3

La página web del autor, Nicholas Galanin.
Si queréis profundizar en el tema, enlaces y fuentes:

lunes, 1 de agosto de 2011

Murakami y #ElFin. La reseña de @gancedo.


Abajo encontraréis, mis queridos lectores, la más esperada reseña escrita por un gran amigo @gancedo. La reseña es el fruto de nuestra lectura conjunta del libro "El fin de mundo y el despiadado país de las maravillas" del adorado Haruki Murakami, un autor que hizo realidad nuestra amistad. Me ha encantado la reseña - es muy "gancediana";) Disfrutad. 

#ElFin


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@gancedo: #ElFin

“Ignoramos el sentido del dragón, como ignoramos el sentido del universo, pero algo hay en su imagen que concuerda con la imaginación de los hombres, y así el dragón surge en distintas latitudes y edades.”
 El libro de los seres imaginarios, Jorge Luis Borges/ Margarita Guerrero

Murakami termina de escribir El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas en 1985. Y en esta obra, la influencia de 1984, de George Orwell ,es evidente, sobre todo en el esfuerzo por determinar el poder del individuo y de su conciencia. Contra la policía del pensamiento de 1984, nos encontramos con un científico loco que, supervisado por el Estado, modifica cerebros humanos buscando el núcleo del pensamiento.

El texto de Haruki Murakami alterna dos historias aparentemente distintas: El despiadado país de las maravillas y El fin del mundo. En la primera, real, se describe la distopía en una futurista ciudad de Tokio: Sistema y Factoría, calculadores y semióticos, científico loco y tinieblos, enano y gigante…, seres que, en un continuo enfrentamiento, desarrollan un discurso al límite de la supervivencia. Mientras, en El fin del mundo se nos muestra el purgatorio, la aldea amurallada donde sus habitantes humanos (sin alma, conciencia, amor ni sombra) trabajan en la recolección del cráneo de los unicornios. 

De la misma manera que un pianista utiliza sus manos, Haruki Murakami maneja esas dos líneas argumentales para construir una historia sobre el ser humano y su individualidad, que se entrecruzan de forma que perdemos las referencias de principal y secundario en la interpretación. Por una parte, una mano representa una ciudad del futuro, con claros elementos de la narrativa utópica (totalitarios -de Fahrenheit 451-, e hipertecnológicos, como en ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?), o rasgos inocentes sacados de 1984 y de Un mundo feliz. Por otra, la izquierda, aparentemente de acompañamiento, describe un purgatorio donde el protagonista vive un ritual iniciativo de separación de su sombra. Esta, con voluntad propia, se rebela ante su inevitable muerte chantajeando emocionalmente a su anverso. 

Todos los personajes están bien diseñados, resultan verosímiles, a pesar de ser seres difusos, despersonalizados, sin nombre. Su identidad la definen sus actos, esos hechos que forman la frágil conciencia de ser. De este modo, resultan más creíbles, pues son seres imaginarios que viven en la conciencia del hombre, que viajan sin maleta, acompañados únicamente del bagaje interno de su memoria y de sus sentimientos.

Se trata de una novela entretenida, con grandes dosis de imaginación, que logra convertir la vida cotidiana en un relato fascinante, misterioso. Con un estilo muy sugerente, esta aparente historia de aventuras con tintes de ciencia-ficción se convierte en una metáfora de los sentimientos humanos en la que se invita al lector a una profunda reflexión: “Quizás el tiempo solo sea una herramienta creada por nuestro celebro para ordenar las experiencias vividas”, como dijo Stephen Hawking.



sábado, 30 de julio de 2011

Adoro a Kepesh.

El profesor de la literatura comparada, David Kepesh, se halla en pleno vuelo desde Hong Kong a Nueva York, leyendo un trabajo sobre Antón Chéjov escrito por su estudiante Kathie, cuando descubre estas líneas:

"Nacemos inocentes - escribe la chica -, sufrimos terribles desengaños en nuestro camino hacia el conocimiento, y luego tememos la muerte. 
Solo se nos concede una felicidad fragmentaria para contrarrestar el dolor" 

Let's talk...

Estos días estoy leyendo el libro "El profesor del deseo" de Philip Roth.  Comparto la lectura por twitter con @gancedo.  
Para los aludidos: los tuits están marcados con un hashtag #momentoRoth.

Para los más cercanos: una confesión. Adoro a Kepesh,  "un bribón entre los sabios, un sabio entre los bribones"


Os saludo desde el universo kapeshiano;)


viernes, 29 de julio de 2011

Taboo... de Blue Velvet.

Escribo con la pluma invisible, en mi fuero interno grabo las historias, siempre sin final feliz.
David es fotógrafo íntimo de una manera muy única, toma posesión de sentimientos, escenas, objetos. Nos queremos. Y aunque colaboramos y nos apoyamos a menudo, hoy sí debutamos de una manera tan explícita. La misma entrada publicamos en los dos blogs, cada uno tiene libertad de introducir la foto-sonata a su manera. Taboo. El fin. en bokeh
David me pasó una pila de instantáneas de espectáculo de burlesque, captadas en Taboo. Elegí 30.
Y empecé a escribir. En la soledad...

Ayer. Así nació "Blue Velvet", una historia de pérdida de uno mismo, del otro. 
Historia de amor y locura. 

Sincronizar corazón. Y mirar. Para ver. Espero críticas. 

***


El tropiezo de sus pasos, la cinta de su mirada.
La escena pronuncia su vacío, sumergida en pozo escarlata de sus neones.
Ella viene.

taboo

Percibe su olor. El olor al amor trágico, correspondido. El tufo a la pérdida. El aroma a la soledad.
Como una droga,  ella inhala su fragancia.
Ella entra.

taboo

La mirada del flamenco, con el iris lleno de tormentas. Los ojos encendidos, el cansancio, la ardua búsqueda no cesa jamás.
Ella cruza.

taboo

taboo

La ráfaga del aire la acaricia, ella niega su placer… las partículas balancean alrededor de su silueta, ella rasga su deleite. 
Ella gira.

taboo

taboo

Su pluma ágil, su corona llena de gracia, su disfraz bello arrugado por tristeza. Ella se inclina hacia esperanza, añora el consuelo.
Ella grita.

taboo

Subyugando la audiencia, con esmero, ella, ausente, sus pies dibujando los círculos del infierno.
Ella baila.

taboo

taboo

Se entrega a los brazos invisibles tan cercanos, tan lejanos. Se agita en el bullir de sus pasiones.
Ella mira.

taboo

Opacidad de hoy contra la invisibilidad de mañana. El contraste.
Ella, su cuerpo, su alma. Ironía que da cobijo.
Ella sigue.

taboo

Ella sigue.

taboo

Ahora, nunca más. Palabras brillantes en su impotencia, regocijan el futuro entre las mesas de la sala.
Ella baila.

taboo

En silencio florece, los pétalos de sus pechos sedientes de aplausos, la cintura amenaza con una pirueta, hermosura.
Ella tuerce.

taboo

La curva de su espalda, la pista de la pasión, helada de soledad.
 La línea de su cuello olvidada por caricia. Hoy, pálida de añoranza...

taboo

La libertad fallida, la negrura de las noches, el sincolor de los días. Nostalgia vestida de viuda.
Ella ya no. Nunca.

taboo

Abrazando polaroids de sus recuerdos dulces, la caja de madera vieja.
Ella no. Quiere pero solo a veces. Siempre.

taboo

Ella vuelve...

taboo

El refugio de la ternura versus el amargo sorbo de salida.
La espalda de ella contra la pared de su dormitorio, ya no la frotará con la pasión. Aunque él quisiera...

taboo

No levanta los pies del suelo, la vertiente imaginaria la empuja hacia el eterno vacío.
Cubierta de plumas, entre sus sedas duerme el dolor.
Ella sufre.

taboo

El temblor de los párpados grabando memorias de caricia, el ardor del frío, la fricción del amor que fue.
La confitura de sus labios, el jugo de sus lágrimas hunde los restos de la sonrisa...
Ella quiere.

taboo

taboo

La lluvia de placer contra ese frío chubasquero de la realidad.
La visión de ayer se desliza por la superficie oblicua.
Ella añora.

taboo

Las palmas estiradas hacia la luna invisible, los besos de él que nunca llegarán. Ella...

taboo

Ella siente.

taboo

Ella...

taboo

Él. Sentado en la penumbra... Él se levanta.
Él. Vuelve su mirada, otra vez, será la última... En la escena ella... Suya. Siempre. Antes. Nunca. Nunca más.

taboo

Él solloza. Sale. Maldice el amor desde el principio negado, desde el inicio imposible. Ellos dos. Nunca. La capa carmesí de pasión desgarrada. Un hilo perdido. El desliz de una costurera...
Ella sabe.

taboo

No volverán mañanas frescas con vida, los sueños ya no murmuran sus nombres entre los pliegues de las sábanas. La ruptura empapa el sofá, las fotos blanquecidas la cazan...

La historia sin inicio que nunca tendrá fin.  La campana no anuncia nada.
La muerte del prólogo perseguirá los amantes.
Ella. Él. Para siempre…

taboo

Entre las profundidades del terciopelo azul. Ella. Él. Se buscan en la nube del terciopelo azul.
La tela gruesa les acurruca.
Azul frío, azul oscuro, azul ambiguo. Azul peligroso. Azul terciopelo ahogó los rayos de su amor. Azul terciopelo rompió las alas, maltrató la canción.
Él. Tan violenta la brocha que antes era el lazo. Ella.
Azul que era...
Rojo vivo. Rojo pasión. Rojo tortura.

taboo

Se puede amar demasiado. El mal del amor. En la soledad... se convierte en la locura.

- fin -

TQ, D. 

martes, 26 de julio de 2011

"Sabía que coincidiríamos en su hermosura". #ElFin


Justo hace un mes estuvimos, junto con Rafa (@gancedo), sumergidos en la lectura conjunta de "El fin del mundo y el despiadado país de las maravillas" de Haruki Murakami. Tanto el libro como el hecho de compartir la lectura y comentarla "en vivo" nos encantaron, la frase del título es una cita de nuestras anotaciones tuiteras relacionadas con el libro. 
Hoy, un mes después, quería presentar un resumen de esta lectura conjunta, en forma de tuits más representativos. He aquí un batiburrillo de citas, opiniones y fotos. He de reconocer que lo he hecho más que nada para guardar el bonito recuerdo de la experiencia e inmortalizar esa andanza. Espero que os guste, que os inspire... El libro es un tesorero de citas y digresiones sobre la existencia humana. Bebed. 

DESPIADADA PLAYLIST, Spotify (via Tusquets).

#ElFin Lectura conjunta, del 24 al 26 de junio,  El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, de Haruki Murakami.
Soledad:
'Todos caminábamos arrastrando una sombra' 
'Me sucede a veces, que la gente se olvide de que existo' 
 'Habían perdido sus sombras y vivían día tras día, como mudas de insectos adheridas a los muros soleados.' 
 'Me sentí como un pescado envuelto en celofán que ve cómo lo arrojan dentro del frigorífico y cierran la puerta' 

Vacío:

'Cuando el otoño se hubo ido, se produjo un vacío provisional' 

'He visto Cayo Largo montones de veces. Quizá sea porque, en ella,Bacall simboliza la necesidad de simplificar la existencia humana'' 
'Como si confinado en este mundo cercado por una muralla, si dirigirse, paso tras paso hacia el abismo.' 
'Ni yo mismo lo sabía. Y como un barco que cruzara por el otro lado de la ventana, aprecia y se desvaneció sin dejar rastro.’
'Detrás, sólo quedó el crujido de la nieve bajo mis pies. Fin' 
Silencio: 
'... pero se limitó a mover los labios, sin emitir sonido alguno.' 
'... las bestias se limitaban a seguir el curso del río del silencio.'
Varias: Identidad, Oro, Corazón y Pensamiento... 
"El corazón no se usa. El corazón está ahí y basta. Es como el viento”.

'Que fuerza puede poseer un corazón que ha perdido de vista su propio yo'
"Su dorado nacía como el color del oro en este mundo y existía en este mundo como tal"
"La muralla era muy alta y la puerta muy grande. Reinaba un silencio sepulcral. Y yo estaba allí"
"En el pensamiento es posible abarcarlo todo en un solo instante"
"No sé con certeza si realmente utilizo los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro por separado o no"
“En situaciones extremas, el ser humano construye a veces en su mente ilusiones a fin de defenderse de una realidad adversa'  


Núcleo – nuestras impresiones:
Rafa:
Murakami nos presenta a los personajes sin nombre. La identidad la definen sus actos. Hechos que forman la frágil conciencia de ser.
Nuestra identidad nos acompaña, como una sombra, toda la vida. Si nos separarán de ella perderíamos nuestra propia conciencia. 
Quizás la doble línea argumentativa no sea más que una ilusión, una broma que fabrica nuestro celebro para interpretar la realidad. 

Karo:
SinTiempo, casualidad, soledad acompañada, viaje inmaduro, imperfecto, algunas frases chirrían, pero la odisea, su ondeo paralelo me ha cautivado.
Emocionante. Grandioso. Me embargo en el viaje en pos del corazón.
Los personajes siempre se van "de viaje" sin maleta, les basta con el bagaje interno de memorias y sentimientos. 


***
@gancedo Es la clave, ¿verdad? 
@karostra: Debe el ser humano conocer con exactitud su propia conciencia? #ElFin