Mostrando entradas con la etiqueta Yoko Ogawa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Yoko Ogawa. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de junio de 2011

IMM Nº 23. Recuerdo, ¿recordaré?

Gente que se va a su país natal y en vez de empaparse de publicaciones de autores autóctonos, rebusca las estanterías en pos de títulos asiáticos, la hay, creedme... Por ejemplo una servidora, que vuelve de un viaje a su patría con 8 libros bajo mano, y sólo 1 de origen polaco. Soy la única.

Además, lo explicaré más adelante, todos los libros  tienen que ver con "memoria" y "conciencia". 


Como bien sabéis, en mi caso, nunca pueden faltar títulos murakamianos. Me encantan las ediciones polacas de Haruki y quiero tener todos los libros del japonés que salieron en mi idioma.  Ante todo, quise traerme a España los dos tomos de la Trilogía de la Rata, "La caza del carnero salvaje" y "Dance, dance, dance", ambos leí hace... 8 años. Me eran y siguen siendo muy cercanos. Traen los mejores recuerdos

Añadí un ejemplar de "El fin de mundo y el despiadado país de las maravillas" que junto con @gancedo hemos "devorado" este fin de semana en un proyecto de lectura conjunta. Pronto podréis leer la reseña del libro en el blog, la escribirá, para variar, Rafa (será su debut). Compartir este libro, ha sido una experiencia maravillosa y mucho mejor de lo previsto, ("de lo acordado":) El libro desborda el tema de los "Viejos Sueños",  va directamente para la caja de los recuerdos. 


Aprovecho para enseñaros un detalle: cada uno de los libros de Murakami publicados en Polonia por la editorial Muza, tiene su sello, su símbolo, en caso de "La caza..." es un carnero en "Dance, dance, dance" es un delfin. Para "El fin del mundo..." se eligieron dos símbolos: 


Aparte del arsenal murakamiano, encontré sitio en mi maleta para traer unas cuantas curiosidades. Para homenajear el nacimiento de una editorial muy singular "Karakter", me llevé dos libros, que aparte de tener una guisa por lo menos apetitosa, se presentan de la mejor manera. Un diseño impecable y original por un precio que seguro no se encontrará en España. Por el bien de todos, no mencionaré detalles. Son esos títulos de los que estoy tan orgullosa: 


Hiromi Kawakami: "Manazuru". Hiromi es una autora japonesa cuyas obras salen publicadas en España bajo el sello de El Acantilado. Este libro justo todavía no ha sido publicado en español. 
La sinopsis aclara que la palabra "Manazuru" es la única pista que deja tras sí el marido de la protagonista. El hombre desaparece y la mujer le busca, adentrándose en el mundo de recuerdos y sensaciones. ¿Acaso le sigue o, más bien, huye de él? Dicen que Hiromi es una maestra en lo de agitar al lector entre lo real y lo irreal. Después de la lectura #ElFin me siento capacitada y perfectamente preparada. 


El otro título que me trajé es "Hikon" (en polaco traducido como El alma volante) de Yoko Tawada. Leí la frase-reclamo: "Una novela inquietante, saturada de un erotismo electrizante", luego tropecé con una palabra "surrealismo" en la sinopsis y me lo llevé al carrito. La portada no hizo otra cosa que reasegurarme que había hecho bien. Habla de un viaje a un país extraño y el cambio gradual de actitud hacía lo conocido, lo recordado. 

Encontré un huequecillo para Yoko Ogawa (una autora que conocí en la lectura de "El perfume de hielo"). "Al margen del amor", me gustó su portada que anunciaba una novela lírica y onírica. Ogawa tiene un estilo claro, simple pero siempre sazona sus libros con un toque ilusorio. Este libro habla de memorias y estenografía.


***
 He de reconocer que aparte de fotografiar puertas y ventanas, también tengo otra "obsesión" últimamente: rebuscar, sacar cosas del pasado, desempolvar. Hablo de recuerdos, tanto los físicos (souvenirs de la vida) como pensamientos, memorias. Estoy curiosa por saber a dónde me llevará esa inclinación hacía el lado de lo ocurrido, del pasado. ¿Se abrirá la puerta?
^^^


Pero a lo que iba, otro título no es otra cosa que un saco de recuerdos de J.M. Coetzee - me compré "Verano", la 3ª parte de su autobiografía novelada. Me lo había recomendado @gancedo. Hace mucho que leí a Coetzee, precisamente en polaco, y me dejó muy buen sabor de la boca... Cuando cogí el libro, de alguna manera sentí una premonición, un susurro de alma que me decía que debería leerlo. Muy probable será mi siguiente lectura. 


Y para acabar la presentación el montadito, os enseño "Salamandra", un tomo de versos de mi poeta polaca preferida Maria Pawlikowska Jasnorzewska. La llamaban Safo polaca, por su poesía lírica, llena de símbolos, nostalgia, pasión...  Es un recuerdo muy dulce de los tiempos de mi "inmadurez". Las ilustraciones que decoran el tomo se presentan como un complemento muy peculiar. 


Mi casa está inundada por lecturas pendientes, las estanterías sufren sobrepeso, los ojos no dan abasto y la recta del tiempo no quiere encorvarse para darme un margen de tiempo.
 Siento que debería leer más y, quizás, más variado ;)

martes, 12 de enero de 2010

El olor de la soledad. La reseña de "Perfume de hielo" de Yoko Ogawa.

Es un libro que es difícil de reseñar y más aun de valorar.  Me lo leí antes de irme de vacaciones navideñas, pero en todo el fervor de los preparativos maleteros, la fiebre de regalos, etc. no pude reseñarlo de "fresco". Generalmente, prefiero poner una critiqueña justo al acabar la lectura de un libro (me fío más de ella), de todos modos, me atrevo a hacerlo ahora y espero que esas tres semanas de "perspectiva" no nublen mi opinión.

Un vistazo a la trama:
Conocemos a Ryoko, una joven periodista, cuando se entera de suicidio de su novio: Hiroyuki, un talentoso perfumista. El triste acontecimiento la coge totalmente por sorpresa, ya que nada parecía anunciar esta tragedia: Hiroyuki la “abandona” al día siguiente de su primer aniversario, una mañana después de la noche-celebración de un año juntos, la ocasión para cual le regala a Ryoko un obsequio especial: un precioso frasco de perfume, elaborado por él mismo, un perfume.. que llama "Fuente de Memoria".


“Pensé en cómo podría conservar el cuerpo de Hiroyuki tal y como estaba en aquel momento (…) El hecho de que desapareciera su cuerpo me parecía de lo más horroroso. Me producía más terror que la propia muerte (…) Me daba la sensación de que podía mantenerlo, de una u otra manera, sí conservaba el tacto de sus mejillas en la palma de mi mano.



Ryoko no quiere volver a su vida ahora tan vacía y decide resolver una nota que había dejado Hiroyuki entre las recetas y misteriosas anotaciones de la carpeta de sus perfumes. Es cuando la Ryoko conoce al hermano de su difunto novio, Akira, de cuya existencia no sabía nada. Se empeña en rebuscar el pasado de Hiroyuki para encontrar algunas respuestas. Ryoko visita la casa familiar de su novio, conoce a su madre loca, y es como se revelan ante ella, consecutivamente, los misteriosos secretos de la vida de Hiroyuki: su talento para matemáticas o increíbles habilidades de patinaje. Obsesionada con su investigación, Ryoko emprende un viaje a Praga para entender lo que le pasó a Hiroyuki durante uno de los concursos de matemáticas en que participaba de joven. Veremos que había dos Hiroyuki’s, uno de Akira y otro de Ryoko, aunque los dos lados eran figuras igual de solitarias, tristes,... trágicamente perfectas.
***
Es un libro que no sorprende con grandes vuelcos, aplicando la dosis justa de intriga, pero llega al corazón con su prosa muy pausada de ritmo y muy poética en manera de explicar.
Yo este tipo de pluma la llamo: la lírica de lo cotidiano. Yoko Ogawa explica una historia muy universal, manteniendo el ambiente de pérdida y tristeza a lo largo de su libro. La enriquece con varios descubrimientos, muy paulatinamente introducidos, y un excelente retrato de un hombre perfecto. Consigue transmitir la imagen de Hiroyuki como un outsider vía pensamientos y testimonios de otras personas.
 “Perfume de hielo” es un viaje a la intimidad de una persona, desborda las sensaciones que le acechan: conoceremos su aislamiento, impotencia y soledad.
Me faltaron las páginas dedicadas al Akira, el hermano de perfumista,  un personaje muy entrañable, el chico que "sufre en silencio", el típico segundo hijo que no consigue librarse de la sombra de su talentoso hermano. Ryoko no me gustó demasiado como personaje, la veo muy pálida, es verdad, que ser amante de Hiroyuki, el ser trágicamente perfecto, no era nada fácil y deja huella para siempre, pero la chica no se levanta de categoría de un personaje de cartón (parece un abanico de memorias sobre Hiroyuki y herramienta para descubrir más sobre él; lo cual quizás fue el propósito de la autora).
Sin embargo, el libro sirve unas escenas de lo más Haruki Murakami: los incidentes mágicos del viaje de Praga, le añaden a la monotonía de la historia un toque de lo más insólito y sorprendentemente bello. Con gracia, verifican lo que ya sospechaba: es un fino relato que vale la pena leer y preservar en la memoria. El viaje a Praga se extiende sobre la triste trama como un velo de sueño.
______
Resumiendo, no es un libro que enamora a primera vista pero sí consigue atrapar el interés. Es una lectura más bien peculiar. Cuando estaba a punto de acabarlo (me faltaban 7 páginas), pensé: mi opinión sobre “El perfume de hielo”  dependerá del final, a ver, que me tiene preparado la autora; estoy dispuesta a recibir todo o nada. Y, la verdad, no me defraudó. Por eso, en su momento le daría 3 suspiros, pero después de pasar estas dos semanas con mi familia de fondo, he pensado regalarle medio suspiro más.
 Así que mi veredicto final: 3 suspiros y medio.   


Sobre la autora: 
Al acabar la lectura del libro, hice un poco de espionaje sobre su creadora. Yoko Ogawa (nacida en 1962) es una escritora japonesa, autora de varios libros mundialmente conocidos como:

  • Perfume de hielo
  • La formula preferida del profesor
  • El embarazo de mi hermana
  • Hotel Iris.
Debutó con la novela "Cuando la mariposa se descompone", el libro con que ganó el prestigioso premio japonés Kaien (1988). Desde entonces sigue publicando, siempre está en los ojos de críticos y en las estanterías de sus fieles lectores, tanto en  su país natal como en el extranjero. Yoko dice que sus inspiraciones literarias abarcan Anne Frank y el célebre autor japonés Kenzaburo Oé.

En España sus libros están publicados por el Editorial Funambulista. Pronto verán el foco libreriano otras tres de sus numerables novelas: "La piscina", "La marcha de Mina", "La residencia de estudiantes".
Yoko Ogawa en Wikipedia (podéis encontrar la lista completa de sus obras literarias).
PD.
Hace un par de días, me topé con este corto de un autor japones Kosai Sekine y pensé en Hiroyuki de "Perfume de hielo".
El corto se llama "Right Place" y explica la historia de un hombre corriente obsesionado con limpieza/clasificación/orden; un hombre que busca la perfección y valor estético de las escenas y cosas cotidianas.
El corto, en sí, es muy recomendable.