Paseando en círculos, de mayor y menor diámetro, uno llega a la entrada de la ciudad de la edad de treinta años. Yo personalmente, estoy llamando a sus puertas, armada de cantimplora de líquidos antioxidantes, con maleta llena de ilusiones y planes de vida. El primer tarro del milagro anti-arrugas asoma desde el neceser. Las llaman las líneas de fatiga. Así suena mejor, más aceptable. Como cada domingo - sobremesa - con el amor del mejor novio y el cariño de gato, tan mimada, menuda yo - estallo en sollozos. Allí en la entrada en la nueva década me estiro, en vez de esperar que se abra la puerta, expirando la mantra personal "déjame entrar" - la tonta de mí: voy y cojo una de las lecturas quasi románticas que aspiran a ser uno de los mejores libros del 2011. "Siempre el mismo día" de David Nicholls. No pude acertar mejor.
Es un libro-viaje que habla de la relación entre dos personajes pintorescos y complejos, que habla de vidas paralelas destinadas a absorberse, interpretadas por cada uno a su manera. Representa el clash de esos dos mundos, que se desenvuelve en una serpentina de risas y lágrimas. Comprobado: últimamente, soy un verdadero imán para esos libracos que explican el cuento. el tostón de buscar y de encontrar.
"Siempre el mismo día", lleva la huella de Nick Hornby, resuena un poco al chillido de Bridget Jones, a algunos recordará la pareja de satélites de los libros de David Glattauer. Son casi 500 páginas de prosa aguda e inteligente - no debería sorprender, que me ha durado sólo 1 sobremesa. Una novela muy inglesa, lacada con un humor muy especial, lleva grabados de unos personajes algo rocambolescos pero tan cercanos a la vez. Los conocemos jóvenes en un one night stand para sellar el fin de carrera: inmaduros, llenos de optimismo, rebosando ideales. Están igual de perdidos que apasionados. Les seguiremos por meandros de su juventud, mientras andarán por las llanuras de varios sentimientos, sufrirán el calor abrasador y el frío húmedo de las peripecias de la vida.
Emma y Dexter, aunque "siempre están juntos" (metafóricamente hablando), en lo que a lo físico encuentro se refiere - pasan en su compañía 1 día cada año.
Preguntan los amigos si el libro es pasteloso, puede que para algunos sí, en su final que me ha costado un paquete de cleenex. Para otros resultará aburrido. Habrá otros que dirán que es un despropósito llamarlo "un clásico moderno". Es algo convencional, previsible - sólo un poco - pero lo que adoro de esta novela es su naturalidad, no hay aditivos. La historia de dos personas que como boomerangs que van y vuelven, de una pareja de amigos que se pierde y se encuentra continuamente durante 2 décadas.
Preguntan los amigos si el libro es pasteloso, puede que para algunos sí, en su final que me ha costado un paquete de cleenex. Para otros resultará aburrido. Habrá otros que dirán que es un despropósito llamarlo "un clásico moderno". Es algo convencional, previsible - sólo un poco - pero lo que adoro de esta novela es su naturalidad, no hay aditivos. La historia de dos personas que como boomerangs que van y vuelven, de una pareja de amigos que se pierde y se encuentra continuamente durante 2 décadas.
Yo creo que es una lectura imprescindible para todos los Peter Pan's que tenemos casi 30 o ya 30, casi 40 , casi 50 años o casi más. No ayudará a madurar pero sí a ver con más claridad. Mirar y ver.
4 suspiros y medio - son suspiros llorados y suspiros sonreídos.
En "Siempre el mismo día" se respira amor y amistad. Recomiendo: invita a Emma y Dexter a pasar un finde semana en tu casa. Serán, sin duda alguna, invitados más extraños que has tenido. Enseguida te beberán todo el martini, comerán tus cereales, derramarán toda la leche y dormirán en tu cama. Y tu les dejarás hacerlo todo sin rechistar. Porque será como si las conocieses de toda la vida. Te encantarán. Y punto.
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Cierro con nota amarga musicalmente pero tierna a la vez.
La canción que va para la Persona con la que comparto todo lo que busco y todo lo que encuentro.
Anthony and the Johnsons: "Hope there's someone"




