"Y si....... ¿Y si Tokio Blues hubiese sido dirigida por Sofia Coppola ...? "
Es una de las top dudas de mi lista de #variantes.
Soy soñadora nata, por eso me atrevo a formular semejantes estropicios de vocablos.
Sofia Coppola y Haruki Murakami.
Sería un éxito.
Sería una derrota.
Sería una derrota.
No soy quién para responder las preguntas que no tienen respuestas, idiotismos hipotéticos que lo más probable nunca se harán realidad. Sea cuál fuese el grado de "descabelladez" e ignorancia cinematográfica que personifico, algo me dice que la de Sofia Coppola sería una versión de Tokio blues mucho más acertada. Nadie ha dicho que los libros de Haruki Murakami se deberían plasmar en la gran pantalla (Haru estaba tan reacio) pero ¿si se llevan al cine, por qué deberían ser sostenidas por manos masculinas? Creo que esa prosa llena de ritmo y melodía, que desborda sensibilidad tan peculiar se merece tratamiento propio de un carácter femenino. De la misma manera que considero que las mejores traducciones de Haruki son las que fueron realizadas por las mujeres (siempre que puedo destaco nuestra maravillosa traductora castellana, Lourdes Porta). Espero provocar un debate hoy. A ver si los grandes amigos de twitter se dejan caer/ver en los formularios de comentarios.
Un grito resuena desde el centro de librogénica... Queridos lectores - quiero debate, hoy quiero polémica;)
Tampoco soy tan radical como para proponer un remake made in Hollywood de la sagrada novela del celebre Murakami. ¿O sí?
Culo veo, culo quiero...
Que si siluetas de perfil, que si zooms celebrados, que si juegos de luces que alargan las sombras infinitamente, que si aquellas neblinas de silencio y tan sugestiva respiración entrecortada. Lenta. El cine asiático no suele tener prisa, pero esta película casi no avanza. No se nota la evolución. Yace inerte y tan paulatina que no abarca la esencia, se queda plana.
Esta versión es todo lo correcta que uno quiera, no conozco el director, no he vistos sus variaciones sobre papayas verdes. Soy lo bastante culta para reconocer el gran trabajo fotográfico y el virtuosismo en utilizar el color para contar los sentimientos y susurrar emociones. Pero... la película no me ha gustado nada, más: me dejó enojada.
La banda sonora - fatal. Aparte de un arriesgado cover nipón de la canción "Norwegian Wood" (This Bird has flown.... ), no se salva nada. Me aburrió lo pomposo de lo trágicas que pretenden ser la película y su BSO. Las notas musicales se vuelven intrusas en escenas sobrantes que se hacen eternas. No he notado espíritu juventud apenas. Me faltó el afán por lo moderno y por lo occidental. Molesta ausencia total del talento de Murakami de ver el mundo con un ojo japonés y otro europeo. 1ojo verde.1ojo azul.
Tokio Blues es el filme muy personal del director de papayas verdes:
Hay humor tímido, que junto con la creación de Naoko y la cara de estoicismo de Watanabe, me convencieron a ratos. Soy lo bastante cuerda para saber apreciar el talento y la belleza sensual de Rinko Kikuchi:
Contrastada con la muy correcta y acertada actuación cartoné de Kenichi Matsuyama. Es perfecto como Watanabe murakamiano.
Pero nada más. Bueno, para los no-asiduos a mi blog, añado que Haruki Murakami es mi autor favorito. Nos conocemos 8 años ya.
Espero vuestro linchamiento, me vendrá bien en una tarde tan "Tony Takitani", tan azul-gris-enjuagada de vacío. Me entrego al chocolate.
La banda sonora - fatal. Aparte de un arriesgado cover nipón de la canción "Norwegian Wood" (This Bird has flown.... ), no se salva nada. Me aburrió lo pomposo de lo trágicas que pretenden ser la película y su BSO. Las notas musicales se vuelven intrusas en escenas sobrantes que se hacen eternas. No he notado espíritu juventud apenas. Me faltó el afán por lo moderno y por lo occidental. Molesta ausencia total del talento de Murakami de ver el mundo con un ojo japonés y otro europeo. 1ojo verde.1ojo azul.
Tokio Blues es el filme muy personal del director de papayas verdes:
Hay humor tímido, que junto con la creación de Naoko y la cara de estoicismo de Watanabe, me convencieron a ratos. Soy lo bastante cuerda para saber apreciar el talento y la belleza sensual de Rinko Kikuchi:
Contrastada con la muy correcta y acertada actuación cartoné de Kenichi Matsuyama. Es perfecto como Watanabe murakamiano.
Pero nada más. Bueno, para los no-asiduos a mi blog, añado que Haruki Murakami es mi autor favorito. Nos conocemos 8 años ya.
Espero vuestro linchamiento, me vendrá bien en una tarde tan "Tony Takitani", tan azul-gris-enjuagada de vacío. Me entrego al chocolate.
La página web de la película "Tokio Blues": http://www.tokioblues.es/










