Hablar con palabras, hablar con luz... ambas cosas me suponen un cóctel bien agitado de alegría, satisfacción y alivio.
Hoy empiezo una andanza de foto-narrativa, una especie de diario íntimo, "journal intime" captado en analógico. La idea surgió hace mucho tiempo pero no fue hasta este fin de semana que cobró forma y fecha. Recibí de mis queridos papis un paquete especial, llevaba marmeladas deliciosas de mi madre y aparte de eso 2 cámaras analógicas recién adquiridas en un mercadillo de antigüedades.
Elijo una de ellas, una Voigtlander Vito B (del año 1955) cargada de un carrrete de Kodak Portra 400ASA para el proyecto de Journal Intime. Mi idea es disparar 36 fotos en 30 días, del 2/10 hasta el 31/10, captando mis momentos íntimos durante un mes, escenas más significativas de cada jornada. Será1 encuadre por día y tendré 5-6 de fotogramas de reserva, (con cámaras que tienen más de 50 años nunca se sabe...)
Espero seguir con ese proyecto pasados esos 36 disparos, cambiando mes a mes el tipo de película, alterando color con blanco y negro, diapositiva...
Quiero tratar este foto-proyecto como un ejercicio de narrativa y encuadre. Iré haciendo fotografías, pero también estaré apuntando en un libreta un barrido de frases para recordar la jornada. Luego, al revelar el negativo, contrastaré las fotos y las palabras para que se fundan en una historia de mi cotidianidad. El objetivo principal, sin embargo, es encontrarle un hilo de luz al trayecto que repito cada día, desde el alba hasta el amanecer y no perderse el destello de la importancia cuando el sol cunde al horizonte de mi jornada.
Muchas gracias a Dreamflow por retratarme con mi "herramienta de trabajo";) El empezó ayer su desafío fotográfico de "366 días". ¡Ánimo!