jueves, 26 de noviembre de 2009

El día de los libros medio-mordidos.

4 libros medio mordidos y dos días para leerlos todos. (I did it...almost:)

En realidad, la declaración cobró vida en mi salón antesayer: por fin decidí ordenar mi pequeña biblioteca y en el fervor de "estanterismo activo" me dí cuenta que.. tenía un montón de libros sin leer/por leer y por acabar.
"Que vergüenza", siseó la gamuza.
"Sí, esto... es comportamiento descarado vieniendo de una "libromana", admití.
Además, viento en popa, extrañas circunstancias me dejaron sin Interneeeet(!)
"Este era la señal que estuve esperando, la señal del Dios de Ociosidad", pensé.
La opción que me quedaba: envolverme en la "manta de leer", preparar una taza de cremoso café y cumplir con lo que me dictaba el código devora_libros.
Y me desplome sobre el sofá rodeada de las criaturas literarias.

La lista de lectura se presentaba de la siguiente manera:

* "Masquerade" de Melissa de la Cruz (bueno, el fin de semana me pasé entero bajo manta en plan "blue bleeding", ya no quedaba suficientes páginas ni para celebrarlo con una taza de café)

** "Soledad de números primos" de Paolo Giordano (quedaban unas 50 páginas - creo que mejor no haberlas leído, solo me fastidiaron la experiencia final)

*** "Juegos de hambre" de Susanne Collins (lo sé, me vais a criticar hasta el fin del mundo, como pude dejar este libro "por acabar" - pues sí, lo hice (!)... pero he de admitir, que después a los 3 páginas de reanudar su lectura, el libro me "succionó" y estaba off-life hasta acabarlo)

**** "El nombre de viento" de Patrick Rothfuss (aquí ne he podido lucir, sigue medio-mordido, habrá que culpar "Juegos de Hambre", ya que nada más acabar la primera parte me puse con el segundo volumen de la saga Distritos; la ansia de seguir la historia Katniss venció las ganas que tenía de acompañar a Kvothe en sus aventuras).




Mi día de libros medio-mordidos acabó tarde, muy entrada en la noche, perdiendo su estatus de día y convirtiéndose en un extraño proyecto de prolongada duración: semanas, meses quizás. Leer hasta que no pueda más... i.e. hasta el final de mis días (o el momento en que mis ojos decidan que quieren vacaciones).

Pronto pondré reseñas de los libros medio morididos, y los libros "succionados" hace mucho o menos tiempo.

Porque ahora... le dedicaré el tiempo merecido al nuestro mago.
Kvothe, tiembla, que vengo!

1 comentario:

  1. Jejeje me gustó esa expresión de los "libros medio mordidos".

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